martes, marzo 07, 2006

Se siguen descubriendo pelotudeces
Neurólogos ingleses descubren una zona del cerebro que se encarga de "los insultos subidos de tono".

Habría un módulo del cerebro encargado de almacenar y procesar las puteadas. El descubrimiento, a pesar de explicar un gran número de fenómenos, ha dejado pasmada a la comunidad científica.

"Lo que más nos sorprende es la configuración de las neuronas que conforman esta región del cerebro", declara el ¿afamado? neurólogo Herbert Miller, "los elementos constitutivos son los de cualquier neurona, lo extraño es la configuración que adoptan. Es como si el cerebro intentara decirnos algo".

Sin embargo, son muchas más las cosas que este nuevo avance de la neurociencia logra explicarnos:

  • Las puteadas serían un testimonio más del grado de evolución cerebral que ha alcanzado el ser humano. Experimentos realizados en primates y en humanos demuestran que ante el mismo estímulo (en el caso del presente experimento, un apretón de huevos con una pinza) un primate tiende a defenderse utilizando la violencia física, mientras que un humano reacciona con emisiones linguisticas como "soltame el huevo, hijo de una gran puta" o "la reconcha bien de tu madre, sorete mal cogido hijo de un camión lleno de putas".
  • Explicaría el hecho de que en todas las culturas humanas se produzcan imsultos parecidos: Si bien hay variantes según el idioma, no hay cultura humana en la que uno de sus miembros tolere que le digan que "es un hijo de puta". Sin duda, el insulto dirigido a la madre es una constante en la raza humana, incluso se presume que tales insultos puedan estar registrados en nuestro código genético.
  • Existen dos tipos de afasia o disfunciones relacionados con este modulo cerebral: la atrofia y la hipertrofia de las puteadas. La atrofia se manifiesta en una completa incapacidad de emitir puteadas (en el experimento de la pinza, los que sufrían este tipo de afasia se limitaban a decir "malo, me duele" o "¿me haces el favor de soltarme el huevo?, ¿no ves que ya se reventó?"). La hipertrofia se basa en una sobre-estimulación de las neuronas de esta area, haciendo que el individuo putee como jamás un ser humano ha puteado antes (el experimento de la pinza también fue realizado en uno de estos enfermos, pero el individuo de prueba murió luego de putear ininterrumpidamente durante doce días. No reproducimos la emisión por cuestiones de espacio y por respeto a los parientes del enfermo. Debemos aclarar que tal respeto no es hacia la pérdida de un ser querido, sino porque el muerto también los puteó a ellos, explayándose en sus defectos por más de setenta y dos horas).

2 comentarios:

Marx dijo...

es cierto lo sorprendente de la evolución humana. la puteada es un grito de desahogo, quita toda gana de desquitarse con el agresor.

Anónimo dijo...

Murio otra vez esto?? :(