De aquél mediodía en Plaza de Mayo hay muchas leyendas. Participantes que nunca estuvieron, frases que nunca se dijeron, y gente que ni sabe que estaba. La realidad es que aquél mediodía estabamos con Marx y Maro almorzando como cualquier mediodía, hasta que salió la idea de armar un partidito. Llamamos a nuestros amigos mas cercanos (por comprensión del árbol, ubicados del lado de marx), a conocidos de mi ex laburo... y ahi se disparó la bomba.
Este es el árbol de golaso, que esperemos siga creciendo. Puede tener errores, pero chupenla
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