viernes, abril 21, 2006

Preguntas existenciales

(El lector deberá imaginar que la lectura del siguiente párrafo introductorio es hecha por uno de esos locutores de documentales que intentan hacer creer al oyente que lo que dicen es un misterio insondable, como el locutor de Cosmos de Carl Sagan, como los de los documentales de la estepa del Kilimanjaro. Si no los conocen, pueden imaginarse a Pancho Ibañez, que a los motivos didácticos y reflexivos del artículo tan mal no viene. Y no, antes de que lo pregunten, no vale imaginarse a Beakman).

Existen ciertas lagunas del pensamiento que la razón humana no ha conseguido salvar. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿es la razón humana tan escueta como para encontrar sus límites en la mera reflexión filosófica? ¿Es posible que la mente no halle respuesta a las mismas interrogantes que se plantea?

(El siguiente párrafo puede volver a ser leido con el tono habitual. Aunque... el tono habitual debería ser mi voz... acabo de caer en que ustedes al leer esto de alguna forma se imaginan que yo les estoy hablando. Y se me ocurre que es una magnífica oportunidad para mostrarles a mis conocidos todo mi talento oculto, aquel talento que no me atrevía a mostrarles cara a cara por timidez: soy un excelente imitador de sonidos, mejor incluso que Mc Phantom. Para comprobarlo no tienen más que imaginarme imitando una moto. Sería algo así: prrrrrrrrummm prrrrrrrrumm preeeeeeeeeeeoooooooooooooooooooooooooooooooooo ñiiiiiiiiiiiiiiiiiiij -eso fue una curva cerrada- prrrrrrroooooooooooooo. ¿Les gustó? Gracias. También me sale muy bien el llamado de apareamiento del pavo real, lástima que no puedan verme haciéndolo: me pongo unas plumas en el culo, una mano en la cabeza a modo de ave y me contorsiono hacia adelante y atras. Espero superar mi temor algún día para no seguir negándole mi talento al mundo. Estoy seguro de que con un buen representate podría ganar millones. En fin... seguimos con lo anterior).

Los investigadores de CG han reunido alguna de las dudas existeniales más comunes en individuos tipo y han intentado responderlas. Quién no se ha preguntado:


¿Qué carajo le vio John Lennon a Yoko Ono?

Todos sabemos que Yoko Ono es una de las grandes figuras del así llamado arte conceptual, un movimiento que sostenía que las ideas son el motor y la esencia de la obra artística. Según los artistas conceptuales, el pensamiento, la imaginación es de por sí arte. Yoko llegó a organizar recitales multitudinarios en los que la gente "se imaginaba" la música que se estaba tocando (hippies del orto).
Lo que le pasó a Lennon es que se copó tanto con la idea del arte conceptual que intentó llevarla a la práctica sexual: no necesitaba tener a una mina que estuviera buena para tener una buena mina, sino que se la imaginaba. Y como le costaba mucho imaginarse una buena mina teniendo una buena mina se buscó este escracho que, además, le ayudaba con sus reflexiones conceptuales.


Si Dios creó al hombre... ¿Quién creó a Dios?

En realidad la respuesta a esto es muy sencilla: Dios, un ser superior, creó al hombre y luego el hombre, haciéndose el poronga y para no ser menos, creó a Dios. Por lo tanto, Dios es el creador del hombre y el hombre es el creador de Dios. Este pensamiento puede resumirse en una sencilla proposición:

Dios es al hombre lo que el hombre es a Dios.

Y ustedes, seres simples que necesitan que se les demuestre todo me preguntarán "¿por qué?". Bueno, en CG creemos que para considerar verdadero tal pensamiento (en un contexto en el que "verdadero" se define como adecuado al pensamiento cristiano) debemos hallar un correlato del mismo en las Santas escrituras. Pero antes debemos operar un poco sobre este enunciado tan polémico. Decir "Dios es al hombre lo que el hombre es a Dios" equivale matemáticamente a:

Dios/Hombre = Hombre/Dios

Si juntamos los valores "Dios" por un lado y "Hombre" por otro nos queda:

Dios² = Hombre²

y cancelando

Dios = Hombre

Cosa que sólo tiene sentido si lo comparamos con la famosa cita bíblica "Dios creó al hombre a su imagen y semejanza".

Como vemos, el enunciado inicial "Dios creó al hombre y el hombre creó a Dios" guarda una completa lógica con otros enunciados de la religión cristiana (menos con toda esa mierda de Judas que se dice tanto hoy en día).


¿Por qué Pekerman no lleva a Navarro Montoya a Alemania si es obvio que la Argentina no tiene ni la más mínima chance de ganar el mundial?

Esto se debe a problemas personales entre ambos que se remontan a muchos años atrás: el padre de Navarro Montoya y el padre de Pekerman eran amantes. No vamos a extendernos en detalles escabrosos sobre una relación sodomita que incomoda a un arquero de tan alto nivel y al DT de la selección mayor. Tal vez baste con decir que los ancianitos viven juntos en la actualidad y que hacen uso y abuso del viagra y de las pomadas contra la hemorroides.


¿Llegará algún día el fin del mundo? ¿Cómo será?

Y si... Como todas las cosas, este mundo también debe terminar. La ficción novelística y cinematográfica ha intentado prepararnos para el horrible final que nos espera, pero ninguno de los apocalipsis que nos ofrece la imaginación humana es comparable al horror que nos aguarda: meteorólogos, parapsicólogos, astrónomos y otros científicos concuerdan en que el fin del mundo se deberá a un repentino comienzo de una nueva era glaciar, cosa que sucederá el mismo día en que las máquinas se rebelen contra los hombres, en que nos invada una raza de hostiles extraterrestres y en que los muertos resurjan de sus tumbas.
Lo más triste es que habiendo muerto la humanidad no habrá nadie para filmar un escenario tan espeluznante: ciudades congeladas por las que marcharan ejercitos de androides que (al no tener nada mejor que hacer, o más bien, al no tener humanos que exterminar) se enfrentan en una guerra sin cuartel contra los extraterrestres (que pueden ser, aún no lo sabemos, seres salvajes con ácido por sangre o gigantes en enormes robots) mientras el aullar de miles de zombies pidiendo por cerebros frescos interrumpe el monótono ruido de los lasers y las explosiones.

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